La nueva IA de contexto permite distinguir reflejos, transparencias y texturas con un nivel de detalle que antes exigía máscaras manuales avanzadas.
Por años, recortar objetos complejos —como telas translúcidas, cabello rizado, vidrio o metales pulidos— fue una de las tareas más tediosas del diseño y la fotografía. A pesar de mejorar herramientas como “Seleccionar Sujeto”, todavía era necesario pasar minutos o incluso horas refinando bordes.
La nueva actualización de Photoshop incorpora un sistema que entiende luz, volumen, textura y profundidad. La herramienta no se limita a identificar el contorno: analiza cómo la luz afecta la superficie del objeto, si hay reflexiones internas, si la sombra proyectada pertenece al objeto o al entorno y si la transparencia es parcial o total.

Esto permite crear selecciones que preservan detalles microscópicos: fibras, poros, brillitos, reflejos suaves, degradados de transparencia. Incluso distingue entre un reflejo genuino del objeto y uno “prestado” del fondo, manteniendo el primero y descartando el segundo para lograr composiciones más naturales.
Los fotógrafos de moda, e-commerce y producto celebran la novedad, porque reduce tiempos de producción y eleva la calidad de trabajo final.

